Las enfermedades cardiovasculares son responsables del 20.8% de las muertes en el mundo, una estadística que ha llevado a los investigadores a buscar soluciones naturales como la alicina, el componente activo del ajo.
Este compuesto, que representa entre el 0.22-0.24% del peso del ajo, se libera cuando cortas o trituras este ingrediente común de tu cocina. Sin embargo, sus beneficios van mucho más allá del sabor: desde combatir patógenos como Candida albicans y Staphylococcus aureus, hasta regular los niveles de colesterol y presión arterial.
¿Te has preguntado si realmente vale la pena incorporar el ajo en tu día a dia?
Además de sus propiedades cardiovasculares, estudios recientes sugieren que podría tener efectos positivos en la regulación del azúcar en sangre y fortalecer tu sistema inmunológico.
Descubre en este análisis todo lo que necesitas saber sobre este fascinante compuesto y sus beneficios comprobados.
¿Qué Es la Alicina? Origen y Composición del Compuesto
La alicina no se encuentra naturalmente en el ajo, contrario a lo que muchos piensan. Este compuesto aparece únicamente cuando los dientes de ajo son triturados, cortados o machacados, momento en que se libera este poderoso componente que otorga al ajo sus propiedades medicinales.
Estructura química y propiedades de la alicina
La alicina es un líquido de coloración amarillenta con un fuerte olor característico, siendo uno de los responsables del aroma intenso que desprende el ajo. Este compuesto representa entre el 0,22% y 0,24% del peso total del ajo. A diferencia de otros nutrientes, no es un aminoácido esencial para la nutrición humana y no forma parte de la estructura de ninguna proteína.
Una de las características más relevantes de la alicina es su inestabilidad química. Este compuesto se degrada fácilmente, especialmente cuando se expone a temperaturas superiores a los 70°C. Por esta razón, cuando cocinas el ajo, la alicina se inactiva rápidamente:
- Con solo un minuto en el microondas
- Tras seis minutos de cocción convencional
- Después de quince minutos en un horno de convección
Esta misma característica que hace a la alicina tan inestable es también la que le confiere sus propiedades antioxidantes, ya que se oxida antes que otros compuestos, ayudando a preservarlos.
El principal mecanismo de acción de la alicina se basa en su reactividad con los grupos tioles (-SH) presentes en las proteínas de membrana o en las enzimas que intervienen en los mecanismos fisiológicos de microorganismos. Esta propiedad es fundamental para entender sus efectos antibióticos, antifúngicos y antivirales.
Cómo se forma la alicina en el ajo
El proceso de formación de la alicina es fascinante y explica por qué el ajo solo libera su potencial cuando se procesa adecuadamente. La alicina se produce mediante una reacción enzimática que ocurre cuando se rompe la estructura celular del ajo.
En condiciones normales, dentro del diente de ajo intacto, dos componentes clave permanecen separados:
- Aliína (precursor): Se encuentra en los dientes de ajo
- Alinasa (enzima): Está presente en la cubierta del ajo y representa aproximadamente el 1% del contenido proteico total del ajo
Cuando cortas o machacas el ajo, las paredes celulares se rompen, permitiendo que la enzima alinasa entre en contacto con la aliína en presencia de agua. Esta reacción enzimática genera la alicina después de 5-10 minutos de haber cortado o machacado el ajo.
Esta organización biológica no es casual. La separación de la aliína y la alinasa actúa como un mecanismo de defensa para la planta contra insectos, hongos y bacterias que habitan en el suelo. Cuando un agente externo daña la planta, se libera la alicina como respuesta protectora.
Diferencias entre alicina y otros compuestos del ajo
El ajo contiene numerosos compuestos azufrados además de la alicina, cada uno con propiedades particulares. A partir de la descomposición de la alicina, se obtienen compuestos más estables como:
- Ajoeno: Ha mostrado una capacidad antiviral más efectiva que la propia alicina
- Garlicina (disulfuro de dialilo): Más estable a temperaturas elevadas
- Sulfuro de dialilo: Otro derivado de la alicina con propiedades beneficiosas
La principal diferencia entre la alicina y estos otros compuestos radica en su estabilidad. Mientras que la alicina se degrada fácilmente con el calor o incluso a temperatura ambiente con el paso de las semanas, sus compuestos derivados son considerablemente más estables. Por tanto, aunque estos derivados no poseen la misma capacidad antioxidante que la alicina, pueden mantenerse activos por más tiempo.
El extracto de ajo madurado (EAM), que se obtiene dejando madurar el ajo durante al menos 20 meses, contiene compuestos activos más estables que la mayoría de las formas de ajo procesado. Por otra parte, procesos como el deshidratado con aire caliente destruyen por completo el contenido de alicina.
Por último, es importante destacar que los niveles de generación de resistencias a antibióticos beta-lactámicos son aproximadamente 1000 veces superiores a la capacidad de desarrollo de resistencias a la alicina, gracias a sus diferentes mecanismos de acción biológica. Esta propiedad hace que la alicina sea particularmente valiosa como agente antimicrobiano natural.
Beneficios de la Alicina del ajo
Numerosos estudios científicos realizados hasta 2025 han confirmado que la alicina posee beneficios significativos para la salud humana. Este compuesto del ajo, aunque volátil, ha demostrado propiedades terapéuticas consistentes en diversas áreas, especialmente en la salud cardiovascular, actividad antimicrobiana y capacidad antioxidante.
Efectos cardiovasculares: presión arterial y colesterol
Los estudios más recientes confirman que la alicina ejerce un efecto protector sobre el sistema cardiovascular a través de múltiples mecanismos. Cuando la alicina es ingerida, se convierte en sulfuro de hidrógeno (H₂S), un gasotransmisor que actúa como vasodilatador, ayudando a relajar y ensanchar los vasos sanguíneos. Este proceso facilita el flujo sanguíneo y contribuye a reducir la presión arterial.
La eficacia de la alicina para regular la presión arterial es notable. Investigaciones han demostrado que puede disminuir la presión sanguínea hasta en un 8%, previniendo así infartos y derrames cerebrales. Un estudio clínico doble ciego mostró que tras 12 semanas de administración de cápsulas de ajo, los pacientes con hipertensión no controlada experimentaron una reducción significativa:
- 10.2 mm Hg en la presión sistólica
- 6.5 mm Hg en la presión diastólica
Respecto al colesterol, aunque la alicina no reduce directamente el colesterol «malo» (LDL), sí ha demostrado efectividad para disminuir el colesterol total. Adicionalmente, la alicina reduce los niveles de triglicéridos en sangre, según estudios realizados por el Institute of Toxicology de Shandong University en China. Estos efectos se atribuyen a la capacidad de la alicina para inhibir la captación y degradación de LDL por los macrófagos.
Otro beneficio cardiovascular importante es que previene la acumulación de colágeno intersticial y colágena I/III en el corazón, además de mejorar la función cardiaca y disminuir la hipertrofia del ventrículo izquierdo.
Propiedades antimicrobianas contra patógenos comunes
La alicina ha sido analizada exhaustivamente por sus propiedades antimicrobianas, demostrando efectividad contra una amplia gama de patógenos. Este compuesto destaca por su capacidad antibacteriana tanto en bacterias gram-positivas como gram-negativas, incluyendo cepas resistentes a antibióticos.
Estudios científicos han confirmado que la alicina es efectiva contra patógenos específicos como:
- Bacterias: Staphylococcus aureus y Escherichia coli
- Hongos: Candida albicans y otros hongos patógenos
- Virus: herpes simplex tipo 1 y 2, influenza B (gripe) y rinovirus humano tipo 2 (resfriado común)
- Parásitos: Entamoeba histolytica y Giardia lamblia
Un aspecto relevante es que los niveles de generación de resistencias a antibióticos beta-lactámicos son aproximadamente 1000 veces superiores a la capacidad de desarrollo de resistencias a la alicina. Esto se debe a su mecanismo de acción diferente, que actúa sobre los grupos tioles (-SH) presentes en las proteínas de membrana de los microorganismos.
Es interesante notar que la alicina muestra efectos sinérgicos cuando se combina con antibióticos convencionales. Por ejemplo, se han descrito interacciones sinérgicas entre la alicina y la estreptomicina para el tratamiento de la M. tuberculosis.
Capacidad antioxidante y antiinflamatoria
La alicina ejerce un potente efecto antioxidante en el organismo, ayudando a eliminar los radicales libres y potenciando el efecto antienvejecimiento. Un estudio desarrollado en el Instituto Weizmann de Ciencias de Israel demostró la acción prolongada de la alicina como antioxidante, gracias a su capacidad de modificar los restos sulfhidrilos (-SH) celulares.
Entre sus efectos antioxidantes más notables se encuentran:
- Reducción de los niveles de malondialdehído (indicador de oxidación de lípidos)
- Incremento de la actividad de enzimas antioxidantes como superóxido dismutasa (SOD), catalasa (CAT) y glutatión peroxidasa (GPx)
- Regulación de enzimas desintoxicantes de fase II que participan en la biosíntesis de glutatión
En cuanto a sus propiedades antiinflamatorias, la alicina disminuye la expresión de marcadores inflamatorios como interleucina 6 (IL-6), interleucina 8 (IL-8) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α). Además, regula a la baja la expresión de la sintasa de óxido nítrico inducible (iNOS), la cual se expresa en lesiones ateroscleróticas y promueve la formación de peroxinitrito.
Los extractos de ajo con alicina han mostrado ser activos para la prevención y tratamiento de enfermedades inflamatorias como la enfermedad obstructiva pulmonar crónica, la rinitis y otras inflamaciones de las vías aéreas. Asimismo, tiene efecto antiinflamatorio en trastornos digestivos como el síndrome de intestino irritable.
Beneficios Prometedores Bajo Investigación
Además de los beneficios comprobados, la investigación científica continúa explorando otros efectos prometedores de la alicina que, aunque aún necesitan más estudios, ofrecen perspectivas interesantes para su aplicación terapéutica.
Efectos sobre la glucosa en sangre
La alicina ha mostrado efectos significativos en la regulación de glucosa sanguínea, particularmente en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Un estudio de 24 semanas con 210 pacientes comparó distintas concentraciones de ajo crudo frente a metformina, un medicamento estándar para tratar la diabetes.
Los resultados fueron sorprendentes: el grupo tratado con la mayor dosis de ajo experimentó una reducción en el azúcar sanguíneo de 6 ± 0.002 unidades (p < 0,001), pasando de 128,7 ± 0,223 a 122,7 ± 0,225. Esta disminución fue comparable a la observada en el grupo tratado con metformina, que mostró una reducción de 5,6 ± 0,086 unidades.
Más impresionante aún fueron los cambios en la hemoglobina glicosilada (HbA1c), un indicador del control glucémico a largo plazo. El grupo con mayor dosis de ajo presentó una reducción de 0,752 ± 0,003 unidades, superior al efecto logrado con metformina (0,43 ± 0,002). Estos resultados sugieren que el ajo podría ser un complemento o alternativa natural para regular los niveles de glucosa en sangre.
El mecanismo de acción parece estar relacionado con la capacidad de la alicina para incrementar la secreción de insulina desde las células beta pancreáticas y prevenir la progresión de complicaciones diabéticas mediante la inhibición de productos avanzados de glicólisis.
Impacto en el sistema inmunológico
Numerosos trabajos científicos evidencian el efecto positivo de los compuestos organosulfurados del ajo sobre el sistema inmune y los procesos inflamatorios. Aunque la inestabilidad de la alicina dificulta su aplicación en suplementos, otros derivados como los de la propiína resultan prometedores como ingredientes inmunopotenciadores.
La alicina ha demostrado efectos antiinflamatorios significativos en diversos estudios. Por ejemplo, El-Sheakh y colaboradores comprobaron que este compuesto ejerce efectos antiinflamatorios sobre la aorta, mejora la disfunción vascular y disminuye la expresión de factores proinflamatorios como TNF-α y NF-κB. Asimismo, Panyod y su equipo demostraron un efecto hepatoprotector, mejorando la actividad de la enzima alcohol deshidrogenasa hepática y reduciendo la acumulación de grasa y los niveles de interleucinas proinflamatorias IL-1β e IL-6.
Por otra parte, derivados de la alicina como el disulfuro de dialilo (DADS) y el sulfuro de dialilo (DAS) han mostrado efectos positivos en la enfermedad inflamatoria intestinal, reduciendo significativamente la producción de citoquinas proinflamatorias (IL-1β, TNF, IL-6 e IL-17) incluso a dosis extremadamente bajas.
Esta capacidad inmunomoduladora posiciona a la alicina como un compuesto potencialmente valioso para el tratamiento complementario de enfermedades inmunológicas, aunque se requieren estudios adicionales sobre su seguridad y eficacia a largo plazo.
Formas Efectivas de Consumir Alicina
Para aprovechar todas las propiedades de la alicina, es fundamental entender las formas correctas de consumirla, ya que este compuesto es extremadamente inestable y sensible a diversos factores ambientales.
Ajo fresco: técnicas de preparación para maximizar la alicina
El ajo fresco constituye la fuente más natural y efectiva de alicina, pero la forma de prepararlo marca una gran diferencia en sus beneficios. Cuando picas o machacas el ajo, se activa la enzima alinasa que convierte la aliína en alicina. Sin embargo, este proceso no es instantáneo. La generación de alicina alcanza su concentración máxima entre 5 y 10 minutos después de triturar el ajo. Por tanto, debes esperar este tiempo antes de añadirlo a tus preparaciones.
Un truco eficaz para conservar los beneficios al cocinar es seguir la técnica mediterránea tradicional: pica el ajo en trozos muy pequeños y déjalo reposar aproximadamente 45 minutos antes de cocinarlo. Esto permite que la alicina se active completamente antes de exponerla al calor.
Asimismo, puedes incorporar ajo crudo en:
- Ensaladas (en láminas muy finas)
- Aderezos y aliños (como majado de aceite y ajo)
- Salsas frías como pesto o alioli
El problema de la estabilidad: cómo evitar su degradación
La alicina presenta una vida muy corta caracterizada por su volatilidad y escasa estabilidad térmica. A temperaturas superiores a 70-80°C, se degrada rápidamente, validando el dicho popular «ajo cocido, ajo perdido».
Estudios demuestran que la alicina se inactiva completamente con:
- Un minuto en microondas
- Seis minutos de cocción convencional
- Quince minutos en horno de convección
Por consiguiente, si deseas incorporar ajo cocinado a tus platos sin perder los beneficios de la alicina, una estrategia efectiva es añadir al final un poco de aliño con ajo crudo, que servirá tanto como potenciador del sabor como fuente de alicina.
El ajo fermentado (ajo negro) representa otra alternativa interesante, pues contiene una alta concentración de sustancias activas, es inodoro, se absorbe bien y causa menos efectos secundarios que el ajo fresco.
Posibles efectos adversos y grupos de riesgo
Aunque la alicina es generalmente segura, el consumo excesivo puede provocar efectos secundarios como:
- Molestias gastrointestinales: gases, hinchazón y diarrea
- Mal olor corporal y mal aliento tras consumir ajo crudo
- Ardor en boca, esófago y estómago en dosis elevadas
Existen además grupos para quienes la alicina puede representar un riesgo:
- Personas alérgicas al ajo, que aunque infrecuentes, pueden experimentar desde urticaria hasta anafilaxia
- Personas con intolerancia al ajo, manifestando indigestión, ardor estomacal o gases
- Quienes padecen reflujo gastroesofágico, pues puede irritar el tracto digestivo
Interacciones medicamentosas a considerar
La alicina puede interactuar con diversos medicamentos, por tanto, requiere supervisión médica si:
- Tomas anticoagulantes, ya que aumenta el riesgo de sangrado
- Consumes antidiabéticos, pudiendo causar hipoglucemia
- Usas antihipertensivos, potenciando excesivamente su efecto
Asimismo, puede interactuar con tacrolimus, elevando sus concentraciones y causando potencial daño hepático. Por otra parte, algunos estudios en animales demostraron que disminuye las concentraciones de isoniazida.
Otros suplementos antioxidantes
Otros suplementos naturales antioxidantes para poder utilizar junto al ajo son:
Además de la alanina, existen otros suplementos naturales con propiedades antioxidantes que pueden optimizar su efecto en la salud celular y el rendimiento físico:
- Astaxantina: Este carotenoide de origen marino es considerado uno de los antioxidantes más potentes. Su capacidad para reducir el estrés oxidativo y mejorar la función mitocondrial lo convierte en un excelente complemento para la alanina del ajo. Puedse encontrar un producto con Astaxantina aquí
- Quercetina: Un flavonoide presente en cebollas, manzanas y uvas que protege contra el daño oxidativo y mejora la recuperación muscular. Además, ayuda a regular la inflamación y el sistema inmunológico.
- Ácido alfa-lipoico (ALA): Conocido por su doble solubilidad (agua y grasa), el ALA refuerza la acción de la alanina en el metabolismo energético y contribuye a la eliminación de radicales libres en células musculares y nerviosas. Puedes encontrar un suplemento de R-ALA aquí
- Coenzima Q10: Fundamental para la producción de energía celular, su combinación con la alanina puede mejorar la eficiencia metabólica.
- Resveratrol: Un polifenol presente en el vino tinto y las uvas, que activa vías celulares asociadas con la longevidad y la resistencia al estrés oxidativo, lo que puede potenciar los efectos ergogénicos de la alanina.
Conclusión
La alicina, el compuesto activo del ajo, ha demostrado múltiples beneficios para la salud, desde efectos cardiovasculares como la reducción de la presión arterial y el colesterol, hasta propiedades antimicrobianas y antioxidantes que protegen contra infecciones y el estrés oxidativo.
Su mecanismo de acción se basa en la interacción con grupos tioles en proteínas de membrana, lo que le confiere efectos antibacterianos, antivirales y antifúngicos. Además, estudios recientes sugieren su potencial para regular la glucosa en sangre y fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, su inestabilidad térmica limita su efectividad cuando el ajo se cocina, por lo que se recomienda su consumo en crudo o en extractos estabilizados.
Su combinación con otros antioxidantes naturales como la astaxantina, la quercetina, el ácido alfa-lipoico, la coenzima Q10 y el resveratrol puede potenciar sus efectos protectores en el organismo.
FAQs
Q1. ¿Cuáles son los principales beneficios de la alicina para la salud cardiovascular?
La alicina ayuda a reducir la presión arterial, mejora la función endotelial y protege contra el estrés oxidativo. Estudios han demostrado que puede disminuir la presión sanguínea hasta en un 8% y reducir el colesterol total.
Q2. ¿Qué propiedades antimicrobianas tiene la alicina?
La alicina es efectiva contra una amplia gama de patógenos, incluyendo bacterias resistentes a antibióticos, hongos como Candida albicans, y ciertos virus. Su mecanismo de acción único dificulta el desarrollo de resistencias microbianas.
Q3. ¿Cuál es la mejor forma de consumir alicina?
El ajo fresco es la opción más económica y natural para obtener alicina.
Q4. ¿Existen contraindicaciones o efectos secundarios al consumir alicina?
Aunque generalmente es segura, el consumo excesivo puede causar molestias gastrointestinales y mal aliento.





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