¿Sabías que aproximadamente el 25% de la población general tiene niveles elevados de lipoproteína a alta? Esta condición, principalmente determinada por factores genéticos, puede aumentar significativamente tu riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

A diferencia de otros factores de riesgo cardiovascular, la lipoproteína a no responde a cambios en la alimentación o el ejercicio. Además, cuando los niveles superan los 50 mg/dl, el riesgo cardiovascular comienza a incrementarse notablemente. Sin embargo, entre el 20% y el 34% de los pacientes que reciben tratamiento preventivo por enfermedades cardiovasculares presentan estos niveles elevados sin saberlo.

En este artículo vamos a ver qué significa tener lipoproteína a alta, las señales de alerta que debes conocer y las opciones de tratamiento disponibles para proteger tu salud cardiovascular.

¿Qué significa tener lipoproteína a alta en tu sangre?

La lipoproteína a (Lp(a)) es una partícula sanguínea producida en el hígado que circula en tu plasma. A diferencia de otros factores de riesgo cardiovascular, su presencia elevada representa un peligro independiente para tu salud cardíaca.

Valores normales vs. valores de riesgo

Tener lipoproteína a alta significa que tus niveles sanguíneos superan los umbrales considerados seguros. Actualmente, los expertos establecen que:

  • Por debajo de 30 mg/dL se considera un nivel de bajo riesgo
  • Entre 31-50 mg/dL existe una «zona gris» donde el riesgo no está claramente establecido
  • A partir de 50 mg/dL (o 125 nmol/L) empieza a aumentar significativamente el riesgo cardiovascular
  • Niveles superiores a 180 mg/dL representan un riesgo similar al de tener hipercolesterolemia familiar heterocigota

Aproximadamente el 25% de la población general presenta niveles elevados de Lp(a). Sin embargo, estas cifras varían según la etnia, siendo mayores en personas de origen africano (60-70%) que en caucásicos (30%).

Por qué la lipoproteína es diferente al colesterol LDL

Aunque la Lp(a) se parece estructuralmente al colesterol LDL, tiene una característica distintiva: contiene una proteína adicional llamada apolipoproteína(a) o apo(a). Esta modificación le confiere propiedades únicas:

  1. Mayor capacidad de daño vascular
  2. Comportamiento similar a un factor de coagulación
  3. Participación en procesos proinflamatorios y protrombóticos

Esta combinación de aumento de placa aterosclerótica y mayor coagulación incrementa significativamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Cómo la genética determina tus niveles de lipoproteína a

Entre el 80-90% de tu nivel de Lp(a) está determinado genéticamente. Por consiguiente, a diferencia de otros factores de riesgo cardiovascular, no responde a cambios en la alimentación o ejercicio físico.

Los niveles se establecen aproximadamente a los 5 años de edad y permanecen estables durante toda tu vida. Las únicas excepciones son un ligero aumento durante la menopausia debido a la disminución de estrógenos [16] y en ciertas enfermedades como la renal crónica.

La variabilidad en los niveles de Lp(a) depende principalmente del número de repeticiones de una estructura llamada KIV-2 en el gen LPA [22]. Las personas con isoformas cortas de apo(a) (10-22 copias) presentan concentraciones 4-5 veces mayores que quienes tienen isoformas largas (más de 22 copias) [22].

También existen otros factores genéticos y étnicos que influyen en estos niveles, siendo más elevados en personas de etnia negra, seguidos por sudasiáticos, caucásicos y finalmente chinos [22].

Señales de alerta que indican la necesidad de un análisis de lipoproteína a

Después de entender qué es la lipoproteína a, es crucial identificar cuándo deberías solicitar este análisis específico. Aunque aproximadamente el 25% de la población general tiene niveles elevados de Lp(a), la mayoría desconoce esta condición hasta que surgen complicaciones.

Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca prematura

Uno de los indicadores más relevantes para solicitar un análisis de lipoproteína a es tener familiares que hayan sufrido enfermedades cardiovasculares a edades tempranas. La Sociedad Europea de Aterosclerosis recomienda este análisis específicamente cuando hay:

  • Historia familiar de enfermedad cardiovascular prematura (antes de los 55 años en hombres o 65 años en mujeres)
  • Antecedentes familiares de niveles elevados de Lp(a)

Esta señal de alerta es especialmente importante porque los niveles de Lp(a) están determinados genéticamente en más del 80%, por lo tanto, los antecedentes familiares son un predictor significativo.

Eventos cardiovasculares sin factores de riesgo tradicionales

Si has experimentado problemas cardíacos sin presentar los factores de riesgo habituales como hipertensión, diabetes o tabaquismo, la Lp(a) elevada podría ser la causa. Este análisis está recomendado para personas con:

  • Enfermedad cardiovascular conocida, especialmente con perfil lipídico normal o moderadamente elevado
  • Enfermedad cardiovascular recurrente a pesar del tratamiento médico óptimo

Colesterol LDL elevado resistente al tratamiento

Otro indicador importante es cuando tu colesterol LDL permanece elevado a pesar de seguir correctamente el tratamiento prescrito. En un metaanálisis con 18.979 individuos, los niveles de Lp(a) superiores al percentil 80 fueron predictores de episodios cardiovasculares recurrentes en pacientes con enfermedad arterial coronaria tratados con estatinas.

Signos de aterosclerosis temprana

La aterosclerosis temprana generalmente permanece asintomática durante décadas, sin embargo, existen señales que podrían indicar su presencia:

  • Dolor torácico (angina) durante el ejercicio
  • Dificultad para respirar inexplicable
  • Ataques isquémicos transitorios
  • Claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar)
  • Estenosis valvular aórtica calcificada

Además, los estudios muestran que la duración de enfermedades inflamatorias crónicas mayor a 10 años se ha relacionado con el desarrollo de aterosclerosis subclínica, independientemente de otros factores de riesgo cardiovascular.

Cómo hablar con tu médico sobre la lipoproteína a alta

Recibir un diagnóstico de lipoproteína a (Lp(a)) alta puede resultar confuso y abrumador. Conocer qué preguntas hacer y qué información compartir con tu médico es fundamental para manejar adecuadamente este factor de riesgo cardiovascular.

Preguntas clave que debes hacer en tu consulta

Cuando discutas tu nivel de lipoproteína a alta con tu médico, considera preparar estas preguntas específicas:

  • ¿Qué significa exactamente mi nivel de Lp(a) y cómo afecta a mi salud cardíaca?
  • ¿Puede la Lp(a) elevada aumentar mi riesgo de enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular? ¿Cómo puedo reducir este riesgo?
  • ¿Qué tratamientos existen actualmente para reducir mi nivel de Lp(a)?
  • ¿Los medicamentos para reducir el colesterol disminuirán también mi nivel de Lp(a)?
  • ¿Cuándo debo programar la próxima revisión para controlar mi nivel de Lp(a)?

Además, pregunta si el sistema de salud ofrece pruebas de Lp(a) o si tu seguro médico las cubre. Esta información es importante porque, aunque el coste del análisis es relativamente económico, a veces no está incluido en los análisis rutinarios.

Información familiar que debes compartir

Dado que aproximadamente el 80% de tu nivel de Lp(a) está determinado genéticamente, compartir tu historial familiar es esencial durante la consulta:

Historia familiar detallada: Informa a tu médico sobre cualquier familiar que haya presentado enfermedad cardiovascular prematura (antes de los 55 años en hombres o 65 años en mujeres).

Patrones de enfermedad: Menciona si hay familiares con hipercolesterolemia familiar, ya que cerca del 40% de las personas con esta condición también tienen Lp(a) elevada.

Resultados previos: Si algún miembro de tu familia ha sido diagnosticado con lipoproteína a alta, comparte esta información.

El cribado en cascada (examinar a familiares de personas con Lp(a) elevada) es particularmente importante. Los estudios muestran que se identifica un nuevo caso de aumento de Lp(a) por cada 2,4 familiares analizados. Por tanto, después de tu diagnóstico, es fundamental preguntar: «¿Deberían mis familiares cercanos someterse también a la prueba de Lp(a)?».

Finalmente, recuerda que la determinación de Lp(a) generalmente solo necesita realizarse una vez en la vida, ya que sus niveles permanecen estables. Sin embargo, es importante seguir monitorizando otros factores de riesgo identificados.

Opciones de tratamiento para personas con lipoproteína a alta

A diferencia de otros factores de riesgo cardiovascular, el manejo de la lipoproteína a (Lp(a)) alta presenta desafíos únicos debido a su determinación genética. Actualmente, el enfoque terapéutico combina varias estrategias.

Control agresivo de otros factores de riesgo cardiovascular

Dado que no existen terapias farmacológicas específicas aprobadas para reducir la Lp(a), el manejo se centra principalmente en controlar rigurosamente otros factores de riesgo cardiovascular. Si tienes niveles elevados de Lp(a), debes priorizar:

  • Control estricto del colesterol LDL
  • Normalización de la presión arterial
  • Abandono del tabaquismo
  • Control de la diabetes

Este enfoque es particularmente importante porque cerca del 40% de las personas con hipercolesterolemia familiar también presentan Lp(a) elevada.

Cuándo considerar la aféresis de lipoproteínas

La aféresis de lipoproteínas es un procedimiento similar a la diálisis que elimina físicamente las partículas de Lp(a) del torrente sanguíneo. Se debe considerar cuando:

  • Hay niveles extremadamente elevados de Lp(a) con enfermedad coronaria o arterial periférica
  • Existe hipercolesterolemia familiar homocigota
  • Los tratamientos farmacológicos han fracasado

Este procedimiento puede reducir hasta un 70% los niveles de Lp(a) y ha demostrado beneficios clínicos y angiográficos en pacientes de alto riesgo, aunque su disponibilidad está limitada a centros especializados.

Suplementos naturales para ayudar a reducir el riesgo de Lp(a) alta

Aunque la lipoproteína (a) es en gran parte genética, algunos suplementos pueden apoyar la salud cardiovascular y reducir el riesgo asociado:

-Omega-3 (EPA y DHA) → Tienen propiedades antiinflamatorias y mejoran la función endotelial, ayudando a reducir el riesgo de aterosclerosis en personas con Lp(a) alta.  Puedes encontrarlo aquí

L-Carnitina → Favorece la circulación y optimiza el metabolismo energético del corazón, ayudando a mejorar la salud vascular y reduciendo la inflamación. Puedes encontrarlo aquí

-Polifenoles del Té Verde (EGCG) → Antioxidante potente que mejora la función endotelial y reduce la formación de placas en las arterias. Puedes encontrarlo aquí

Conclusión

La lipoproteína a alta representa un factor de riesgo cardiovascular significativo que merece atención médica inmediata. Los niveles superiores a 50 mg/dl aumentan considerablemente el riesgo de problemas cardíacos, sin embargo, muchas personas desconocen su condición.

Ciertamente, el carácter hereditario de esta proteína limita las opciones tradicionales de tratamiento. Por lo tanto, resulta fundamental mantener un control estricto de otros factores de riesgo cardiovascular mientras la ciencia médica avanza hacia nuevas terapias prometedoras como los oligonucleótidos antisentido.

La detección temprana marca una diferencia crucial en el manejo de esta condición. El análisis de lipoproteína a debe considerarse especialmente si tienes antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura o eventos cardíacos sin factores de riesgo tradicionales.

En definitiva, comprender tus niveles de lipoproteína a, mantener un diálogo abierto con tu médico y seguir de cerca los avances en tratamientos emergentes constituyen elementos clave para proteger tu salud cardiovascular a largo plazo.

FAQs

Q1. ¿Qué es la lipoproteína a y por qué es importante?

La lipoproteína a (Lp(a)) es una partícula sanguínea producida en el hígado que puede aumentar significativamente el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Es importante porque sus niveles están determinados genéticamente y no responden a cambios en la dieta o el ejercicio.

Q2. ¿Cuáles son los niveles normales y de riesgo de lipoproteína a?

Los niveles por debajo de 30 mg/dL se consideran de bajo riesgo. Entre 31-50 mg/dL existe una «zona gris». A partir de 50 mg/dL, el riesgo cardiovascular aumenta significativamente. Niveles superiores a 180 mg/dL representan un riesgo similar al de tener hipercolesterolemia familiar heterocigota.

Q3. ¿Cuándo debería solicitar un análisis de lipoproteína a?

Deberías considerar un análisis si tienes antecedentes familiares de enfermedad cardíaca prematura, has experimentado eventos cardiovasculares sin factores de riesgo tradicionales, tu colesterol LDL permanece elevado a pesar del tratamiento, o muestras signos de aterosclerosis temprana.

Q4. ¿Existen tratamientos específicos para reducir los niveles de lipoproteína a? 

Actualmente, no existen terapias farmacológicas específicas aprobadas para reducir la Lp(a). El manejo se centra en controlar rigurosamente otros factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, se están desarrollando nuevas terapias prometedoras como los oligonucleótidos antisentido.

Q5. ¿Cómo afecta la genética a los niveles de lipoproteína a?

Entre el 80-90% de los niveles de Lp(a) están determinados genéticamente. Los niveles se establecen aproximadamente a los 5 años de edad y permanecen estables durante toda la vida. La variabilidad depende principalmente del número de repeticiones de una estructura llamada KIV-2 en el gen LPA.

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