Si buscas una respuesta rápida: «light» no significa «bajo en calorías». Según la normativa europea, un producto solo puede llamarse light si tiene al menos un 30 % menos de algo que un producto similar, y la etiqueta está obligada a decir de qué. Una mayonesa light puede tener un 30 % menos de grasa y seguir siendo un alimento muy calórico. Entender esa regla es lo que evita la mayoría de las sorpresas con los productos light.

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Qué significa la palabra en los productos light, según la ley

La palabra no es libre: la regula el Reglamento europeo sobre declaraciones nutricionales. Su texto dice que un producto «light» o «lite» (ligero) debe cumplir las mismas condiciones que el término «contenido reducido», y que la declaración tiene que ir acompañada de la indicación de la característica o características que lo hacen ligero.

Y «contenido reducido» tiene una cifra concreta: la reducción debe ser de como mínimo el 30 % en comparación con un producto similar. Hay dos excepciones: para el sodio o la sal basta con un 25 %, y para los micronutrientes se admite una diferencia del 10 % sobre los valores de referencia.

Es decir: «light» es una comparación con la versión normal, no una categoría de alimento bajo en calorías.

Un 30 % menos, ¿de qué?

Aquí está la clave que casi nadie mira, y la propia norma obliga a decirlo.

Un producto puede ser light en grasa, en azúcares, en sal o en energía. Son cosas distintas, y la etiqueta debe indicar cuál. Un yogur light en grasa no tiene por qué ser light en azúcar, y un refresco light en azúcar no dice nada de su sal.

Por eso, cuando veas «light», la primera pregunta es: light en qué. Si no lo encuentras indicado junto a la palabra, el producto no está cumpliendo la regla.

Light no es lo mismo que «bajo en calorías»

Es la confusión más común con los productos light, y la normativa distingue con claridad ambos conceptos.

«Light» es relativo: un 30 % menos que la versión normal. Pero si la versión normal es muy calórica, la versión light lo seguirá siendo, solo que algo menos.

«Bajo valor energético», en cambio, es absoluto, y tiene un umbral fijo: el producto no puede superar 40 kcal por cada 100 g en el caso de los sólidos, ni 20 kcal por cada 100 ml en el caso de los líquidos.

Una mayonesa light puede tener bastante menos que la normal y seguir muy lejos de ese umbral. Light, sí. Baja en calorías, no.

Productos light: la trampa del intercambio

Este es el punto en el que más gente se equivoca con los productos light, y no siempre por mala fe del fabricante.

Cuando se retira un componente, hay que compensar la textura y el sabor que aportaba. Si se quita grasa, a veces se añade más azúcar o más almidón para que el producto no quede insípido o seco. Si se quita azúcar, a veces aumenta la grasa.

El resultado puede ser un producto light en lo que dice la etiqueta, pero con más de otra cosa. Por eso no basta con fijarse en la palabra: hay que mirar la tabla nutricional completa y compararla con la de la versión normal.

El resto del vocabulario de la etiqueta

«Light» no es la única palabra regulada. Estas son las más habituales, con sus umbrales legales:

  • Sin azúcares: no más de 0,5 g de azúcares por 100 g o 100 ml.
  • Bajo contenido de azúcares: no más de 5 g por 100 g en sólidos, o 2,5 g por 100 ml en líquidos.
  • Sin azúcares añadidos: no se ha añadido ningún azúcar ni ningún alimento usado para endulzar. Ojo: el producto puede contener azúcares propios, y en ese caso debe indicar «contiene azúcares naturalmente presentes».
  • Sin grasa: no más de 0,5 g de grasa por 100 g o 100 ml.
  • Bajo contenido de grasa: no más de 3 g por 100 g en sólidos, o 1,5 g por 100 ml en líquidos.
  • Valor energético reducido: al menos un 30 % menos de energía, indicando qué lo provoca.

«Sin azúcares añadidos» es la que más confunde. Un zumo o una compota pueden llevarla y contener bastante azúcar, la de la propia fruta. La norma obliga a avisarlo, pero hay que leer la letra pequeña. Lo tratamos desde otro ángulo en azúcar o edulcorantes.

El dato que casi nadie conoce: «95 % sin grasa» está prohibido

Merece apartado propio porque es contraintuitivo.

Habrás visto envases que presumen de ser «95 % sin grasa» o «97 % libre de grasa». Suena muy bien, pero el Reglamento lo dice expresamente: se prohíben las declaraciones expresadas como «X % sin grasa».

El motivo se entiende al pensarlo: un producto «95 % sin grasa» tiene un 5 % de grasa, que son 5 gramos por cada 100. Eso está por encima del umbral de «bajo contenido de grasa», que son 3 gramos. La fórmula hace que un producto con bastante grasa parezca casi libre de ella, y por eso está prohibida.

Cómo comparar productos light con la versión normal

Con todo lo anterior, la forma correcta de comparar se reduce a tres pasos:

Compara siempre por 100 g o 100 ml, no por ración. Las raciones de cada fabricante son distintas y hacen imposible la comparación.

Mira la tabla completa, no solo el nutriente que anuncia el envase: energía, grasas, azúcares, sal y proteína.

Compara con la versión normal del mismo producto, no con otro alimento distinto. Una galleta light sigue siendo una galleta.

Si te interesa qué significan los porcentajes de referencia que aparecen en la etiqueta, lo explicamos en valores de referencia de nutrientes. Y para organizar la compra con criterio, en lista de la compra saludable.

¿Y en los suplementos?

Las mismas reglas se aplican a los complementos alimenticios. Cuando un producto de proteína dice «alto contenido en proteínas», tiene que cumplir un umbral concreto: que las proteínas aporten al menos el 20 % del valor energético. Y cualquier afirmación sobre la salud tiene que figurar en la lista autorizada.

Lo desarrollamos en qué puede prometerte legalmente un suplemento. Y si te preocupa si un batido de proteína encaja con un objetivo de peso, en ¿los batidos de proteína engordan?.

Preguntas frecuentes

¿Los productos light adelgazan?

No por sí mismos. Tienen al menos un 30 % menos de algo que la versión normal, pero eso no los convierte en bajos en calorías ni en una herramienta para perder peso. Depende del conjunto de la alimentación.

¿Light y «0 %» son lo mismo?

No. Light es una reducción relativa de al menos un 30 %. Las declaraciones de ausencia, como «sin grasa» o «sin azúcares», exigen no superar 0,5 g por 100 g o 100 ml.

¿Por qué un producto light puede tener más azúcar?

Porque al retirar grasa a veces se compensa la textura y el sabor con azúcar o almidón. La palabra light se refiere a una característica concreta, no al producto entero.

¿Es legal poner «95 % sin grasa»?

No. El Reglamento prohíbe expresamente las declaraciones del tipo «X % sin grasa».

¿«Sin azúcares añadidos» significa que no tiene azúcar?

No necesariamente. Significa que no se le ha añadido, pero puede contener azúcares propios del alimento, y en ese caso debe indicarlo.

En resumen: los productos light

«Light» es una comparación, no una categoría: significa al menos un 30 % menos de algo que la versión normal, y la etiqueta debe decir de qué. No equivale a bajo en calorías, que tiene su propio umbral absoluto, y puede esconder un intercambio, como menos grasa a cambio de más azúcar.

La forma de no equivocarse es la misma siempre: comparar por 100 gramos, mirar la tabla completa y compararla con la versión normal. Y desconfiar de los «95 % sin grasa», que además de engañosos están prohibidos.

Fuentes

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