FGF21 es una hormona metabólica especialmente relevante en la adaptación al ayuno, al estrés nutricional y, sobre todo, a la restricción proteica. Su papel en gasto energético, apetito, metabolismo y longevidad la ha convertido en una de las señales más interesantes del campo de la nutrición, aunque su interpretación exige contexto y no justifica simplificaciones sobre ayuno o baja proteína.

