El resveratrol se hizo famoso por activar las sirtuinas, los «genes de la longevidad». Te contamos qué dice realmente la ciencia, qué alimentos ayudan y si merece la pena suplementarse.
El resveratrol se hizo famoso por activar las sirtuinas, los «genes de la longevidad». Te contamos qué dice realmente la ciencia, qué alimentos ayudan y si merece la pena suplementarse.
El resveratrol es un polifenol con potencial en la biología del envejecimiento por su capacidad para activar sirtuinas, modular el estrés oxidativo y mejorar la función mitocondrial. Aunque la evidencia mecanística es sólida, los resultados clínicos en humanos siguen siendo variables y no confirman un efecto directo sobre la longevidad.
La neuroinflamación es una respuesta inmune de bajo grado en el cerebro que puede manifestarse como niebla mental, fatiga y peor concentración. La dieta occidental —rica en ultraprocesados y con un desequilibrio omega-6/omega-3 (15–20:1)— favorece ese estado, mientras que los omega-3 (EPA/DHA) ayudan a resolver la inflamación mediante resolvinas, protegen la membrana neuronal y modulan la microglía. Reequilibrar la balanza (menos aceites refinados/ultraprocesados y más pescado azul u opciones ricas en omega-3) es una estrategia práctica para cuidar la salud cerebral.
Guía clara sobre fitonutrientes: qué son, tipos (carotenoides, flavonoides, glucosinolatos, ácidos fenólicos, lignanos), sus posibles beneficios (antioxidantes, antiinflamatorios y apoyo inmunitario) y cómo incorporarlos con el enfoque “come el arcoíris”. Incluye lista de alimentos y consejos prácticos.