El sobreentrenamiento real es mucho menos frecuente de lo que suele creerse. En la mayoría de casos, lo que aparece es una falta de recuperación deportiva: más fatiga, peores sensaciones y caída del rendimiento por acumular más carga de la que puedes recuperar con tu sueño, tu nutrición y tu contexto actual. Diferenciar ambos escenarios es clave para ajustar bien el entrenamiento.

