La kombucha es un té fermentado endulzado con azúcar y transformado por un SCOBY (colonia simbiótica de bacterias y levaduras). El resultado es una bebida ligeramente ácida y efervescente, rica en probióticos, antioxidantes y pequeñas cantidades de ácidos orgánicos y alcohol. Consumida con moderación, puede mejorar la salud digestiva, reforzar el sistema inmunitario y aportar energía, aunque no sustituye tratamientos médicos y se desaconseja para embarazadas o personas con problemas hepáticos.

