En los últimos años, ha habido un aumento significativo en la prevalencia de las enfermedades que afectan las articulaciones como la artritis. Este fenómeno se puede atribuir a distintos factores, como la creciente esperanza de vida, combinada con estilos de vida sedentarios y cambios en los hábitos alimenticios que favorecen el sobrepeso y la obesidad.
¿Sabías que, en España, se estima que alrededor de 4 millones de personas padecen algún tipo de trastorno articular? Los procesos degenerativos, como la artrosis, y los relacionados con el metabolismo óseo, como la osteoporosis, son los más comunes.
¿Qué es la Artritis?
La artritis es una afección caracterizada por la inflamación de la membrana que recubre las articulaciones. Con el tiempo, esta inflamación puede atacar el hueso y el cartílago circundante, provocando hinchazón, dolor, rigidez y disminución del movimiento en las articulaciones afectadas. En algunos casos, la artritis puede causar cambios permanentes en las articulaciones.
¿Qué es la Artrosis?
Por otro lado, la artrosis es una forma crónica de artritis en la que las articulaciones sufren cambios degenerativos, principalmente en las rodillas, caderas, manos y columna vertebral. En esta afección, se produce una pérdida gradual del cartílago articular, lo que puede afectar al hueso subyacente. Los síntomas comunes incluyen dolor, que se intensifica con el movimiento, y deformación articular.
Artritis y tratamiento
Si sufres de artritis o crees que puedes padecerla o empezar a tener síntomas, lo primero que te recomendamos es que te pongas en manos de un profesional de la salud para que estudie y valore tu caso de forma particular y puedas seguir un tratamiento acorde a los síntomas y al grado de artritis que presentes.
Aunque lo primero, como se comentaba en el párrafo anterior, debe ser seguir los pasos y ponerse en manos de un profesional, contribuir a que los síntomas disminuyan está en nuestras manos. Llevar una dieta variada y equilibrada, rica en alimentos poco proinflamatorios junto a otros con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, realizar entrenamiento de fuerza y cardiovascular acorde al nivel de artritis de cada persona, y un descanso adecuado junto a unos niveles de estrés controlados, puede ser significativo a la hora de remediarla.
Artritis y alimentación antiinflamatoria
Para la artritis o la artrosis, se ha demostrado que ciertos alimentos tienen propiedades antiinflamatorias y pueden contribuir a aliviar los síntomas. Una dieta equilibrada, rica en nutrientes específicos, puede desempeñar un papel crucial en la gestión de estas afecciones.
Muchas veces se piensa en la importancia de incluir estos tipos de alimentos, pero se olvida disminuir el consumo de otros que pueden causar inflamación en el organismo, como aquellas con mayor carácter proinflamatorio, como harinas refinadas o determinadas intolerancias alimentarias que pueden afectar a algunas personas. En este post puedes ver más al respecto.
Incorporar los siguientes alimentos antiinflamatorios en tu dieta puede ayudar a reducir la inflamación y, por lo tanto, aliviar el dolor y otros síntomas asociados con la artritis y la artrosis:
Verduras de hoja verde, frutas y frutos secos
Ricas en vitamina C, calcio y ácido fólico, como col rizada, lechuga, brócoli, acelgas, apio, espárragos, pepinos, perejil y zanahorias.
Estas verduras, además de vitaminas y minerales, contienen principios activos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los frutos secos, entre otros, contienen selenio, que también tiene propiedades antioxidantes, favoreciendo la neutralización de radicales libres.
Pescado azul
El salmón, las sardinas, la caballa, el arenque y el atún son beneficiosos por sus propiedades antiinflamatorias derivadas de los ácidos grasos omega-3.
Aceite de oliva virgen extra
Contiene Omega-9, además de un compuesto llamado oleocantal, que ayuda a controlar la inflamación crónica y los procesos inflamatorios, reduciendo el daño del cartílago articular.
Carne, pescado, legumbres
El aporte adecuado de proteínas es necesario no solo para la síntesis de proteínas, sino también para favorecer el mantenimiento de los huesos.
En este estudio puedes ver como una dieta antiinflamatoria reducía el dolor respecto una dieta “normal” en personas con artritis reumatoide.
Complementos alimenticios para la artritis
Además de una dieta saludable, existen varios remedios naturales que pueden complementar el tratamiento de la artritis y la artrosis.
Estos enfoques alternativos han sido utilizados durante siglos en diversas tradiciones médicas y pueden ofrecer alivio sin los efectos secundarios asociados con algunos medicamentos convencionales.
Preparados y complementos alimenticios
Glucosamina y Condroitina
Estos componentes son los bloques de construcción del cartílago, el tejido que amortigua las articulaciones. Aumentar sus niveles se relaciona con una mayor reparación del cartílago dañado y una mayor reducción del dolor.
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Ácidos grasos Omega-3
Estos ácidos grasos, presentes en pescados grasos como el salmón, tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación articular.
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Cúrcuma
La curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, tiene potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que pueden ayudar a aliviar el dolor y la rigidez.
Puedes encontrar un suplemento de cúrcuma aquí
Redu Pain
Una crema corporal de efecto frío/calor, formulada con aceite de semilla de cáñamo junto a otros extractos de plantas naturales de efecto sinérgico, ideal para aplicar de forma directa en los músculos, articulaciones y ligamentos mediante un ligero masaje. Es otro remedio para dolores articulares más localizados en momentos en que el dolor sea más intenso.
Puedes encontrarla aquí
Estilo de Vida Saludable
Además de la alimentación y la suplementación, adoptar un estilo de vida saludable es fundamental para gestionar eficazmente la artritis y la artrosis. Un enfoque integral que combine ejercicio regular, control del peso, manejo del estrés y prácticas de bienestar mental puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de las personas afectadas.
Ejercicio y Actividad Física
El ejercicio regular, especialmente las actividades de bajo impacto como nadar o andar en bicicleta, puede ayudar a mantener la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones. Además, el ejercicio contribuye a la pérdida de peso, lo cual es crucial para aliviar la tensión en las articulaciones que soportan peso, como las rodillas y las caderas.
Incluir un programa de entrenamiento de fuerza también es fundamental no solo para la ganancia de masa muscular, sino también para favorecer el fortalecimiento de los huesos.
Control del Peso y artritis
El sobrepeso avanzado y la obesidad son factores de riesgo significativos para el avance de la artritis y la artrosis, ya que aumentan la carga en las articulaciones y contribuyen a la inflamación.
Mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y ejercicio regular puede ayudar a reducir los síntomas y prevenir futuras complicaciones.
Manejo del Estrés y Bienestar Mental para la artritis
El estrés emocional y físico ha sido identificado como un factor desencadenante de los brotes de artritis reumatoide. Por lo tanto, es crucial implementar estrategias para reducir los niveles de estrés, como la meditación, la respiración profunda o el yoga.
Conclusiones
La gestión eficaz de la artritis y la artrosis requiere un enfoque integral que combine la consulta médica especializada, una dieta equilibrada rica en alimentos antiinflamatorios, la incorporación de complementos alimenticios naturales, y la adopción de un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular, control del peso y manejo del estrés; todo lo cual puede contribuir significativamente a aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y prevenir el avance de estas enfermedades articulares.




